Biociencias

El mundo alcanzaría promedio récord de temperaturas para 2047

– Las regiones tropicales serán las primeras en experimentar cambios climáticos sin precedentes.
– A menos que se reduzcan las emisiones, parte de Indonesia podría tener ese clima en 2020.
– Las especies tropicales estarían especialmente en riesgo porque requieren climas estables.

Las regiones tropicales serán las primeras en experimentar cambios climáticos sin precedentes, lo que supondrá un trastorno significativo para la biodiversidad y las comunidades, según un estudio publicado ayer (14 de octubre) en Nature.
 
Las regiones cercanas al ecuador sentirán temperaturas medias más calientes 15 años antes que las experimentadas en promedio en el resto del mundo, ejerciendo presión sobre su rica biodiversidad, adaptada a condiciones climáticas estables, señala el estudio.
 
«Las especies que viven en los polos ya están adaptadas a la gran variabilidad climática de allí y están mejor equipadas para lidiar con el cambio climático que las especies de los trópicos, acostumbradas a climas más estables», afirma Camilo Mora, profesor asistente de geografía de la Universidad de Hawaii, Estados Unidos, y autor principal del estudio.
 
El nuevo modelo compara las predicciones hechas por 39 modelos climáticos con el rango histórico de temperaturas observadas en las localidades desde 1860, y con datos de conservación y socioeconómicos.
 
El umbral de temperaturas sin precedentes se cruza cuando las temperaturas promedio de un lugar determinado exceden a las de los años más calientes del registro histórico.
 
Incluso si se toman medidas inmediatas para reducir las emisiones de gases invernadero, este pico se alcanzará en 2069 en todo el mundo, según el modelo.

Para un escenario en el que todo siga igual, sin poner freno a las emisiones, este dato retrocede a 2047.
 
Las regiones tropicales serán afectadas incluso antes, dicen los autores, y las temperaturas sin precedentes se alcanzarán en la provincia de Papau, Indonesia, en 2020, Jamaica en 2023, y Guinea Ecuatorial en 2024, por ejemplo.
 
En América Latina, la primera ciudad en sentir los efectos del cambio climático será La Paz, en 2028. Otras ciudades serán Bogotá (2033), Quito (2034), Lima (2038), Santiago (2043) y Río de Janeiro (2050). Las que tardarán más serán Montevideo (2056), Asunción (2059) y Buenos Aires (2066).
 
Dependiendo del escenario, se prevé que las temperaturas sin precedentes en la superficie del océano se alcancen en 2051 o 2072, de acuerdo al estudio. Los niveles de acidificación del océano ya están por encima de las normas históricas, afirma.
 
Este rápido cambio producirá ambientes a los que no están adaptados ni las plantas ni los animales, causando una pérdida generalizada de la biodiversidad, sobre todo en las regiones tropicales donde esta riqueza biológica es mayor, advierte el estudio.
 
La pérdida de biodiversidad se agravará porque los países de bajos ingresos -muchos de los cuales están en los trópicos- por lo general carecen de los recursos y capacidad para implementar estrategias efectivas de conservación, subraya.
 
El costo humano, especialmente en las regiones en desarrollo, también podría ser alto. Entre uno y cinco mil millones de personas vivirán en áreas afectadas por cambios climáticos sin precedentes para 2050, señala el estudio.
 
«El hecho de que las primeras desviaciones climáticas ocurran en países de bajos ingresos pone de manifiesto además una evidente disparidad entre los que se benefician económicamente de los procesos que conducen al cambio climático y los que tendrán que pagar la mayor parte de los costos ambientales y sociales», aseguran los autores.
 
Chris Huntingford, modelador climático del Centro de Ecología e Hidrología, Reino Unido, cree que la fortaleza del enfoque dado por el estudio es que se aleja de las fechas por lo general arbitrarias establecidas por los políticos como hitos importantes.
 
«Este estudio permite a la ciencia dar las fechas [importantes] al decir cuál es el umbral que preocupa y en qué año ocurrirá», comenta a SciDev.Net.
 
Sin embargo, las afirmaciones sobre cómo afectará el cambio climático a la biodiversidad deben tomarse con cautela porque hay alguna evidencia que sugiere que los ecosistemas pueden adaptarse rápidamente a los cambios de temperatura, subraya.
 
«Hay una apremiante necesidad de hacer más mediciones para comprender el grado hasta el cual los ecosistemas pueden hacer frente a climas cada vez más calientes», finaliza.
 
– Enlace al estudio completo en Nature aquí.
– La versión original de este artículo se publicó en la edición global de SciDev.Net.

Fuente: Diane Desotelle, MN Sea Grant – scidev.net

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