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¿Por qué Telefónica se enfrenta a las plataformas de intermediación de EEUU?

Europa va claramente por detrás de Estados Unidos en cuanto a lo que se refiere a las plataformas de intermediación de la nueva economía. Las empresas made in USA han tomado claramente la delantera en un mercado que no es sólo un lucrativo negocio de baja complejidad, sino que además supone un sector estratégico que rige y designa a qué empresas se acaba dirigiendo el valioso tráfico de los usuarios de internet.

Por otro lado, ante este surgimiento de las empresas estandarte de la nueva economía, las operadoras tradicionales se estaban quedando arrinconadas a este lado del ring, diluídas entre los costes de mantener el bucle de abonado y la negativa de los gigantes de internet a contribuir a financiar la red de la que luego se lucran. Todo esto ha dado un giro radical en las últimas semanas, y en el artículo de hoy analizamos para usted las claves del estratégico movimiento que ha hecho Telefónica.
 
La intermediación y su valor económico y estratégico

Según ya les comentamos con detalle en nuestro análisis sobre el tema de la intermediación tecnológica, que pueden leer al completo aquí, queda patente en el panorama económico-tecnológico actual que las empresas de Estados Unidos están erigiéndose en líderes del mercado de la intermediación del negocio en internet, por el que recuerden que inevitablemente pasa el futuro de la economía en general.

La intermediación tecnológica es un lucrativo negocio debido a su baja complejidad en comparación al servicio final prestado por las empresas finales del sector: ya me entienden, es mucho más sencillo tener unos servidores para comparar y ofrecer billetes de compañías aéreas, que tener los medios terrestres y aéreos para permitir a los clientes volar a su destino. Pero el tema que más le preocupaba a un servidor no era que los europeos nos quedásemos evidentemente atrás en el pujante sector de una intermediacón con un interesante negocio detrás, sino que además posee un gran valor estratégico como capa intermedia que se interpone entre los clientes y las empresas finales.

Efectivamente, una empresa que compara para usted por ejemplo precios de habitaciones de hotel, posee la estratégica capacidad de decidir los criterios, o directamente los resultados, que le va a ofrecer a usted como respuesta a su búsqueda, y por lo tanto podría influir de forma importante en su decisión de hospedarse en un hotel u otro.

Telefónica y su ya tradicional reclamación ante las tecnológicas

Telefónica desde hace algunos años viene quejándose ante los gigantes de internet de que se lucran del negocio que hay detrás de la navegación de su base de clientes, sin contribuir al costoso mantenimiento de las redes a través de las cuales les llega el tráfico con el que se generan los beneficios de la nueva economía. Pueden leer en esta noticia una de las noticias originadas por declaraciones de los directivos de Telefónica respecto a este tema, pero ya les adelanto que las ocasiones han sido bastantes y muy variadas en los últimos años.

Sin entrar en el casi conceptual debate de si esto es o una reivindicación justa o no, lo cierto es que, con motivo del nombramiento del nuevo presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, en el Blog Salmón les trajimos este estratégico análisis sobre los retos que tenía ante sí el nuevo presidente entrante en Telefónica. En dicho análisis, algunas de las claves que aportábamos como factores estratégicos que podían dar a Telefónica una ventaja competitiva clave eran los datos que le proporciona poseer el esencial bucle de abonado y la red troncal, además de la necesidad de acabar de borrar la frontera entre cliente y usuario, y proveer valor añadido a su base de clientes y usuarios.

Google lleva años temiendo el desenlace

Pero obviamente Google es una gran empresa en muchos aspectos, y a buen seguro llevan dándole vueltas al asunto y viéndole las orejas al lobo desde hace tiempo. Seguramente es por ello por lo que una de las iniciativas más defensivas de Google, en un estratégico movimiento por eliminar y sacar del mercado a esas operadoras que se interponen entre ellos y sus usuarios, fue Google Fiber en su momento. Según pueden leer en esta noticia, aunque la fibra posiblemente está ya descartada por el gigante de Mountain View, su estratégico objetivo sigue siendo llegar a sus clientes directamente sin las incómodas y reivindicativas operadoras. 

Es por ello por lo que el proyecto del bucle de abonado "made in Google" sigue vivito y coleando, y simplemente ha sufrido una transformación de soporte fibra óptica a soporte vía ondas de radio, con su renovada inciativa de llegar hasta usted y hasta su propio hogar a través de una red Wi-Fi ultra-rápida. Sin duda, bajo el punto de vista de la estrategia empresarial que mueve al competitivo mundo de las tecnológicas, es un movimiento con mucho sentido, y que encaja dentro de las clásicas tácticas de guerra de que "no hay mejor defensa que un buen ataque".

Pero Telefónica no se queda de brazos cruzados y contraataca

Pero en esta guerra cuerpo a cuerpo por la supervivencia en la arena tecnológica, Telefónica ha contraatacado de la única forma en que podría hacerlo, y que me congratula que estuviese en la línea con las claves de nuestro análisis que les citaba arriba sobre los retos ante los que se encontraba Álvarez-Pallete y la Telefónica que heredaba de César Alierta. No obstante, resulta obvio por otro lado que, a pesar de lo concienzudos de los análisis que les traemos en el Blog Salmón, Telefónica tiene muchos directivos pensando día tras día en estos temas, puesto que les va literalmente el futuro en ello. Por esto es natural que su movimiento de contraataque, a pesar de estar en la línea de nuestro análisis, haya ido lógicamente más allá las líneas maestras que proponíamos, y ha supuesto un certero golpe (y posiblemente será efectivo).

Según pueden leer en esta interesante noticia de El Español, Telefónica contraataca estratégicamente combinando varias estrategias que pueden significar que tenga éxito en su lucha por la supervivencia. Estas estrategias demuestran que el plan ha sido diseñado concienzudamente y con esmero, además de con visón de futuro y, por qué no decirlo, intentando además satisfacer necesidades latentes de los usuarios que hay en el mercado. Estas necesidades latentes que Telefónica ha decidido explotar suponen un obús dirigido a la misma línea de flotación de su contrincante. Ése concepto que cada vez preocupa a más usuarios, ese derecho cuya observancia persiguen las autoridades europeas para sus ciudadanos, ésa idea cuyo respeto despierta tan pocas pasiones entre los gigantes de internet por entrar en conflicto directo con la base de su negocio, por una clara regla que significa que, a menor privacidad, más datos, información más personal y más valiosa, y mayor negocio para sus cuentas de resultados.

Y ahí precisamente es donde ha puesto Telefónica su punto de mira. Una iniciativa a la que ya se han sumado otros operadores como Vodafone. Estos operadores quieren ofrecer a sus clientes la posibilidad de decidir qué quieren y qué no quieren hacer con sus datos. Sin duda una temida iniciativa con potenciales consecuencias muy relevantes para el comercio que las tecnoloógicas hacen con nuestros datos. Con esta estrategia, el objetivo que consiguen las operadoras es doble: por un lado dar respuesta y mostrar sensibilidad ante las inquietudes que sus clientes tienen respecto a su privacidad, y por otra erigirse en estratégicos intermediarios entre los clientes y las tecnológicas.

Las operadoras están dando a probar a las tecnológicas su propia medicina

A las tecnológicas las operadoras les están dando a probar su propia medicina, a esas tecnológicas que hábilmente se habían erigido en estratégicos intermediarios entre el usuario de internet y las empresas finales, ahora va y les sale un nuevo intermediario que se interpone peligrosamente entre ellas y los internautas. Y para más inri, este nuevo intermediario no sólo ofrece como servicio a los usuarios de internet una privacidad que limita y restringe los beneficios potenciales que sacan las tecnológicas de los datos de los ciudadanos, sino que además las tecnológicas planean sacar a relucir su reivindicación tradicional de hacer pasar por caja a las tecnológicas a cambio de esos datos que ahora van a poseer ellas. 

Telefónica plantea además que la cesión de esos datos, tan vitales para el modelo de negocio de las tecnológicas, sea a cambio de algún tipo de contraprestación. La pesadilla de las tecnológicas hecha realidad, plantean cobrarles por obtener los datos que son realmente a la vez su materia prima y su producto, y además se interponen entre ellas y la fuente de esos datos, con el resultado de que puede que no tengan otra alternativa más que aceptar el nuevo modelo sectorial.

Pero todo esto está supeditado a que no llegue la Wi-Fi ultra-rápida de Google antes e invalide toda la estrategia tan minuciosamente diseñada por los operadores, porque en ese caso Google se convertiría a la vez en intermediario y operador, y por sus autopistas de la información fluirían directamente los bits de oro de sus usuarios, dispuestos para ser explotados a su voluntad y sin que se inmiscuyan molestos terceros. Una apasionante carrera entre dos (y más) gigantes, en la cual veremos inevitablemente un ganador en los (muy) próximos años. 

El desenlace de esta encarnizada batalla lo tendrán en próximos capítulos: ¿Quién podrá más? ¿El operador que aspira a ser tecnológica, o la tecnológica que aspira a ser operador? No olviden nunca que el trofeo son los datos de todos nosotros.

Fuente: elblogdelsalmon.com

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