Difusión

TV por cable en Latinoamerica

Una imagen actual y particular de los operadores de cable en latinoamericana, país por país: Los operadores de televisión paga avanzan a la par de la tecnología.

En estos tiempos, la velocidad parece dictar la norma del paso a seguir. Y si hablamos de tecnología bien pudiésemos comparar nuestro transitar por una autopista cualquiera con el de Juan Pablo Montoya en plena carrera de Fórmula Uno. Aún cuando la oscilante situación política y económica de Latinoamérica desacelera el ritmo de cambios respecto al que ocurre en Estados Unidos o países del continente europeo, es cierto que los operadores de televisión paga de la región marchan con paso firme hacia la consolidación de sus servicios.

El tema de discusión entre cableoperadores durante los últimos cinco años ha sido la digitalización de sus redes. Y aún lo es. Sólo los grupos más fuertes de la región han podido trazar un plan estratégico para llevarla a cabo, en tanto que la inversión que se requiere para lograrla es más que significativa. Mas, hasta ahora, la experiencia ha sido no sólo lógica sino satisfactoria para ellos.
"Hace tres años, comenzamos a digitalizar las redes y hoy día hemos concluido este proceso", dice Jean Paul Broc, director general de Cablevisión, una filial del Grupo Televisa. "Esta inversión en Ciudad de México nos ha permitido diseñar paquetes Jean Paul Brocdigitales que van desde 102 hasta 216 canales". Con más de 500 mil abonados, Cablevisión también ofrece al usuario distintas modalidades en el uso de Internet y, más recientemente, la utilización de su servicio de telefonía. "Tenemos muy poco tiempo prestando este servicio, pero hasta el momento hemos encontrado mucha recepción [en parte porque] la marca de Cablevisión, tanto en Internet como en video, es comprobada".

Las posibilidades que ofrece la digitalización son múltiples, como la calidad de imagen, protección contra la piratería y servicios de video por demanda, por mencionar algunas. En Argentina, luego de remontar la crisis económica de 2001, los grandes operadores están en capacidad de digitalizar sus redes y, de hecho, ya han comenzado a hacerlo.

Desarrollo Sur

"La digitalización no fue sencilla", dice Gonzalo Hita, gerente comercial de CableVisión, una de las empresas líderes de Argentina. "Fue un cambio fuerte, costoso por su cabezal digital y por lo que implica alistar la red para la doble vía de última generación", comenta.
En septiembre de 2006, tras una transacción realizada entre las compañías líderes de servicios de televisión por cable del país, CableVisión y Multicanal, el conglomerado de medios Clarín pasó a controlar la mayor empresa de televisión por cable de Argentina. Como resultado de la operación, la segunda empresa de televisión por cable, Multicanal, controlada por el Grupo Clarín, pasó a operar bajo el mismo paraguas que CableVisión.
"No tenemos aún una fusión formal con Multicanal sino un acuerdo de cooperación", aclara Hita. "Estamos brindando servicio por separado, por ambas redes, diferenciados en cuanto a servicios, algo que se nota más claramente en la banda ancha, donde siempre competimos y aún lo hacemos".

En Chile, el operador VTR tiene una participación de casi 80 por ciento del mercado de televisión por cable y en los últimos dos años ha invertido cerca de US$ 160 mil en redes y desarrollo de productos que le permite ofrecer servicios de triple play. "La industria de la televisión paga en Chile está en constante crecimiento, pues aún queda mucho espacio por crecer en estratos socioeconómicos medios y medios bajos", dice Frederic Chaveyriat, COO de VTR GlobalCom. "Nuestra prioridad para mantenernos en el mercado es seguir la expansión de nuestro Triple Pack, presente en 23 ciudades de Chile", indica el ejecutivo antes de informar que al cierre de 2006, más del 30 por ciento de sus clientes había contratado esta triple oferta de televisión, Internet y telefonía.

Además de enfocar sus esfuerzos para cumplir esta meta, VTR comienza a fortalecer su abanico de servicios con el lanzamiento, en abril de 2006, del servicio de televisión digital en Santiago que, a juicio del ejecutivo, "está revolucionando la forma de ver televisión". Esta opción cuenta con más de 120 canales y una guía de programación interactiva que permite fijar recordatorios, obtener información de programas en línea y un control parental de última generación capaz de bloquear programación según su calificación cinematográfica. Posteriormente, la cableoperadora líder lanzó su servicio VTR on Demand, el primer servicio de video por demanda (VOD) del país con más de mil títulos disponibles y más de 100 mil hogares conectados en Santiago, Viña del Mar y Concepción.

Por otra parte, la fuerte inversión que han hecho los gigantes de telefonía en la región, la española Telefónica y Teléfonos de México (Telmex), para entrar en la prestación de servicios de video abre los ojos de los cableoperadores ya establecidos. "Estamos muy atentos al desarrollo de Telefónica, como lo estamos ante cualquier actor del mercado", comenta Chaveyriat. "La llegada de nuevos competidores siempre es buena para todos: para las empresas, que en esta batalla por captar al cliente comienzan a entregar lo mejor de sí; y para el consumidor final, quien accede a productos mejores, más innovadores y con mayor tecnología", indica antes de mencionar que la competencia está en el ADN de la compañía. "Y lo seguiremos haciendo porque nuestro desafío es ofrecer los mejores productos y una atención de excelencia al cliente".

Llamada al video

El gigante español Telefónica cuenta con operaciones en 15 países de América latina y una cartera de 106 millones de clientes en telefonía fija y 79 millones en telefonía móvil. Desde hace varios años, la empresa experimenta en la arena de la televisión paga. En Perú es propietaria de Cable Mágico, una empresa creada en 1993 que hoy día ofrece más de 80 canales y en julio lanzó su servicio de triple play en ese país. En Chile, la empresa cuenta con Telefónica TV Digital, que al cumplir un año de su lanzamiento alcanzó 150 mil abonados acaparando un 14 por ciento del mercado de televisión paga en ese país.

Carlos SlimLas operaciones de Telefónica también están en Brasil, donde adquirió una participación de TVA, la tercera cableoperadora más grande de ese país y que cuenta con poco más de 320 mil abonados; y más recientemente, en Colombia, donde le fue aprobada una concesión para ofrecer un servicio de televisión digital en todo el país.
La llegada del otro gigante de telecomunicaciones, Telmex, acrecienta la competencia en la región en la prestación de servicios de video. La empresa, propiedad del multimillonario Carlos Slim alcanzó un acuerdo en Chile para la compra de Zap TV, una operadora de televisión paga por satélite. En Perú, Telmex adquirió Megacable; en México, ha firmado acuerdos de interconexión con 16 cableoperadoras; y en Colombia adquirió Superview, TV Cable y TV Cable del Pacífico.

"Siempre hemos discutido el momento en que a Colombia llegaran las consolidaciones, y es la época que estamos viviendo ahora", dice Gabriel Enrique Ferrer, presidente de la Asociación de Operadores de Televisión por Suscripción y Satelital de Colombia, mejor conocida como TVPC, que agrupa cerca de 40 cableoperadores del país. "Ha habido un poquito de problemas en torno al tema de la legislación, pero yo entiendo que el país debe adaptarse a las circunstancias mundiales y en Colombia estamos reorganizando la legislación porque la consolidación necesariamente va a darse, y eso lo sabemos. [Es más] los cableoperadores siempre lo esperamos fervientemente", indica.
Explica Ferrer que el destino de los cableoperadores en Colombia está signado por la absorción de los grandes operadores o de las grandes empresas dedicadas a telecomunicaciones. "Creo, y ya es una opinión personal no del gremio, que no va a haber ninguna posibilidad de defensa en torno a eso. Al final realmente va a ser una fusión de todos los pequeños bajo estos grandes monstruos", dice el ejecutivo. "No sé cuánto tiempo tome, pero sabemos que se va a hacer en las grandes ciudades y después paulatinamente va a ir entrando a mercados de menor relevancia regional. Al final del cuento va a llegar a todos los sitios".

Vía satelital

Jacopo BraccoEsta fortaleza en la prestación de servicios por parte de cableoperadores y la entrada de las telefónicas como participantes activos en el terreno de juego también crea una nueva competencia para la plataforma satelital Sky, en México y Brasil, y DIRECTV en el resto de América latina. Aún cuando DIRECTV Panamericana mantiene alianzas con telefónicas para armar un paquete con los tres servicios, para Jacopo Bracco, VP sénior y gerente general de la empresa, el triple play no es la panacea de todos los consumidores de la región.
"Realmente yo creo que a nosotros nos buscan los aficionados a la televisión y creo que éste es un mercado distinto a los que buscan quizás la triple oferta de servicios", dice Bracco. "Nosotros seguimos por nuestra ruta de ser los especialistas de la televisión y de ofrecer el mejor producto televisivo en la región, de manera que estamos un poco menos impactados directamente por todo el tema del triple play", agrega.

Para enriquecer la experiencia del espectador, la empresa lanzó su servicio DIRECTV Plus en Colombia, Chile, Brasil, Argentina, Perú y Venezuela. Se trata de un sistema con el cual los usuarios pueden registrar contenidos mediante el uso de videograbadoras digitales (DVR). Por otra parte, entre los planes de DIRECTV Panamericana para expandir la base de casi 4,5 millones de abonados que tiene en conjunto en la región, está ofrecer un servicio prepagado para los segmentos socioeconómicos de más bajos recursos, así como desarrollar paquetes más flexibles e implementar una oferta de alta definición.
"Sentimos que los mercados están yendo muy bien y que la industria está creciendo fuertemente, en especial en mercados donde han entrado las telefónicas, como en Chile", comenta Bracco. "Así que nosotros vemos un panorama bastante positivo para crecer en la región".

Nuevas definiciones

Uno de los casos que en general ha acaparado la atención de los medios de comunicación y de la industria en los últimos dos meses ocurrió en Venezuela. Con la llegada de RCTV Internacional a los sistemas de televisión por cable, toda vez que no le fuera renovada su concesión de emisión como canal abierto, han surgido diversas controversias para definir qué canales deben o no apegarse a las leyes nacionales aún cuando se emitan por sistemas de televisión por suscripción.
Gilbert MinionisAl cierre de esta edición, la Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción (Cavetesu) y el Ministerio de Comunicación e Información continuaban trabajando para establecer la creación de una norma técnica que regule los servicios de producción nacional audiovisual. "Aunque yo sé que toda esta alharaca ha salido como resultado de RCTV, todavía hay en Venezuela como 43 canales nacionales [que se emiten por cable] que deben de cumplir con ese reglamento", dice Gilbert Minionis, presidente de NetUno, empresa que opera en Venezuela y cuenta con más de 100 mil abonados. Explica el ejecutivo que el parámetro para establecer esta identificación está en la cantidad de contenidos que se producen para el mercado venezolano.

"Yo pienso que si hay contenidos y temas que son principalmente y en su mayoría presentados en Venezuela pues, obviamente, ese canal debe ser identificado como uno de producción nacional", dice. "Pero no por el hecho de que se produzca el contenido en Venezuela. Si los temas de un contenido y su audiencia están en el resto del mundo o de la región sudamericana, en ese caso debe ser definido como un canal internacional".
Independientemente del marco legal, el mercado venezolano se presenta positivo. Cifras de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) indican que ha habido crecimiento de un 12 por ciento en el número de abonados respecto a 2006. "Nuestro enfoque está en convertir nuestra red para dar servicios en alta definición", agrega Minionis. "Salvo el esfuerzo que NetUno está haciendo en el área corporativa, continuamos apuntando hacia el crecimiento en el negocio residencial".

Eduardo StigolLa principal operadora del triple play venezolano, Inter, se ha caracterizado por ser una de las empresas más vanguardistas de la región, al ofrecer servicios de VOD y videograbadoras personales (PVR) desde hace cinco años. Sin embargo, en un principio le fue difícil colocar en el mercado su triple oferta de servicios. "Eran productos muy difíciles de posicionar en la cabeza del usuario", dice Eduardo Stigol, presidente ejecutivo de Inter. "La gente nos veía como [una empresa de] cable y era muy complicado sacarle la palabra cable a nuestra marca".
Ante los retos económicos de implementar nuevas marcas, la compañía decidió dividir sus servicios bajo el paraguas corporativo Inter, creando así Intercable para televisión, Interlink para Internet e Internet para telefonía, acompañados de una campaña publicitaria masiva que, en opinión de Stigol, "ha dado muy buenos resultados en pocos meses".

Con un crecimiento económico favorable, la autopista de la industria de la televisión paga en la región circula por una vía despejada. La digitalización es ya una realidad en algunos países y con ella la prestación de mayores servicios para el usuario. Las telefónicas entran en competición y las operadoras satelitales se impulsan hacia una mejor oferta de calidad de imagen y sonido, incluyendo la alta definición. Al final, en todo este esfuerzo por parte de la industria, el consumidor es quien decide qué camino tomar.

Fuente original tomada por tepasa.perublogs.com de Tvlatina.

Fuente: María Teresa Alvarado – tepasa.perublogs.com / tvlatina.tv

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