Cine y Video

La relación duradera y simbiótica entre el cine y la tecnología

La tecnología mejora la experiencia del espectador a lo largo de los años. El cine ha evolucionado de la mano de la innovación tecnológica y, a día de hoy, hay una simbiosis tal que incluso se ha producido una "canibalización" entre ambos términos.

Cine y tecnología mantienen una relación desde 1895, año cuando los hermanos Lumière presentaron la primera película historia, todavía sin sonido en aquel tiempo. El séptimo arte tuvo tal impacto en la sociedad del momento que la tecnología pasó a un segundo plano. Aun así, hoy en día consideramos al cine una tecnología novedosa que desencadenó un revuelo histórico, llegando a convertirse en un elemento familiar e indispensable en las vidas de las personas. La cinematografía no procede de la pintura, escultura, gastronomía o literatura, sino de la capacidad de crear a base de una secuencia de imágenes una pieza extraordinaria.

A lo largo de la historia, tanto el cine como la tecnología han pasado por diversas etapas: mudo, sonoro, a color y superproducciones. Todo esto gracias a la evolución de la tecnología y a la apertura de la sociedad a los espectáculos y nuevas creaciones. El cine siempre tendrá un lugar primordial en la cultura, pues, desde el inicio de los tiempos, a la humanidad le fascina contar y escuchar historias, y el séptimo arte ofrece las mayores posibilidades a los que saben contar historias.

Introducción de avances tecnológicos en el cine

Como decía Ingmar Bergman, "ningún arte traspasa nuestra conciencia de la misma forma que lo hace el cine, tocando directamente nuestras emociones, profundizando en los habitáculos de nuestras almas".

Avatar, la película más taquillera de la historia, no es una película normal que siga los esquemas clásicos y haya pasado desapercibida. Es una película revolucionaria que alcanza los 120 fotogramas por segundo a una resolución 4K, logrando dejar al espectador mudo. Utiliza una tecnología especial denominada MAGI que permite hacer de una película clásica y normal, una superproducción. Es capaz de trasladarte a ese lugar tan fantasioso para tu mente, y a la vez tan real para tu alma. Los grandes directores de cine cuentan con la tecnología que necesitan para producir películas distintas, transgresoras, novedosas que despierten en el espectador esas ganas por querer ir a ver una película a una sala. Tienen la potestad de poder elegir si emplearla o no, pero por el contrario cuentan con un tiempo limitado, ya que Netflix, HBO y Amazon Prime llegan pisando más fuerte que nunca.

Hace años, si alguien quería ver una película lo tenía más complicado porque contaba con dos opciones: ir al cine o tener televisión en casa con un canal y poder verla retransmitida. Para hacer cualquiera de las dos, tenías que pertenecer a la clase alta. Hoy en día tenemos un abanico amplísimo de posibilidades para disfrutar de la nueva obra de nuestro director favorito o nuestra actriz de referencia.

Es cierto que tecnología y cine caminan juntos, pero no podemos dejar que se produzca una "canibalización". El cine es una experiencia que se debe valer de la tecnología siempre y cuando se consiga hacer de una producción algo más especial y único. Si por el contrario la tecnología acaba por ser el único factor clave de una película dejando a la propia pieza relegada a un segundo plano, la relación entre cine y tecnología se romperá.

Están surgiendo muchos conceptos innovadores a raíz del buen uso de la tecnología en el cine. Se están probando las butacas en círculo, con el fin de que el sonido se duplique en la sala llegando a generar una experiencia 360º (inmersión en distintas escenas, sentimientos a flor de piel y recomendación de la película). También se están simulando multicines para que un espectador tenga distintas experiencias en salas diferentes. Con el empleo de la realidad virtual se podrán sentir los efectos de la película, integrando al espectador haciéndole protagonista de la película.

El cubo de palomitas y el cine serán eternos siempre. Ahora y también cuando la experiencia de sentarte en las butacas de una sala sea cada vez más especial con la ayuda de la tecnología.

(*) Más de la misma autora aquí.

Imagen de cabecera: moviemezzanine.com / blogthinkbig.com. Imagen intermedia: blogthinkbig.com.

Fuente: Marta Barba (*) – blogthinkbig.com

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